No soportaba la idea de seguir viviendo bajo las mismas circunstancias de siempre. Los años de tranquilidad se le habían terminado, parecía que en alguno de los minutos anteriores de habían perdido. ¿cuándo?
A le mente se le venía el recuerdo de una niña, sumisa, quieta, obediente. No tenía más que acatar reglas y de hacerlas bien, recibía una recompensa y un buen halago. Una niña que, si bien era mimada, era respetable.
¿Dónde quedó? ¡Ah! ¡Cierto! se perdió justo cuando decidió hacer msu voluntad, romper las reglas, los estereotipos, cuando se hizo indisciplinada, cuando olvidó el valor de la palabra y de la responsabilidad... justo cuando se enamoró, y dejó su vida para hacer la voluntad de alguien más.
Justo ahí fue cuando perdió la tranquilidad, el respeto, el orgullo y la dignidad. Justo ahí.